En la concentración del Levante en Castel di Sangro no se habla de otra cosa que de Arouna Koné. Todo parece preparado para su salida en cuanto el equipo regrese a Valencia. Técnicos y jugadores no ocultan el miedo al vacío cuando lo pierdan. Desde el club incluso se planteó la posibilidad de hacerle un nuevo contrato al alza para retenerlo, pero económicamente es inviable. Nada puede parar el traspaso del jugador más determinante.
