Después del esperpéntico día en el que se decidía la venta del Valencia, que luego quedó en un comunicado de Bankia prescindible, con Peter Lim es desventaja, con Manolo Llorente, presuntamente detrás de alguno de los “finalistas”, con dos ofertas importantes, y con algunos casos de desaparición en combate, como Fernando Gómez Colomer o el señor Alvarado, que ni si quiera pasaron por allí, es hora de sacar conclusiones, y alguna, a alguno, no le va a gustar. Pues que se siente cómodamente.