El Valencia Club de Fútbol, Sociedad Anónima Deportiva, es decir, todo el Valencia, está viviendo momentos de tensión extrema, quizá necesaria para terminar de una vez y para siempre con unos problemas que se arrastran décadas, y que alguna vez se tienen que acabar, como la deuda histórica, e histérica, con Bankia, que sin duda se aprovecha de la coyuntura para apretar, y que en esto se juega más de 300 millones de euros, el nuevo Mestalla, que debe concluirse porque es el futuro del club, y una es