La prueba de Negredo, destinada a comprobar sus sensaciones con el trabajo normal del grupo, sirvió para poder ver al fin al delantero acompañando al resto de la plantilla en el primer tramo del entrenamiento, tras una calentamiento muy suave.
Poco después, una vez hubo participado en algunos rondos de calentamiento, el madrileño se mantuvo al margen una vez subió la intensidad de los ejercicios y se recluyó junto a sus readaptadores para continuar con su trabajo específico.