"El Valencia de Peter Lim va a hacer...", y que cada uno ponga lo que quiera, que poco más o menos es lo mismo que estamos viendo desde hace años, aunque en las últimas semanas, desde que llegó Corberán en concreto, está cogiendo una velocidad de crucero que da entre miedo y risa, es la verdad. Porque nadie vio venir al de Cheste, ni por asomo, lo mismo que lo de Sadiq, por ejemplo, y mucho menos la llegada de Ron Gourlay, que no estaba en las quinielas de nadie.