El Valencia de Voro, de Peter Lim, de José Ramón Alesanco, de Vicente Rodríguez, de Layhoon Chan, de la Curva Nord, de Mestalla, de Damià Vidagany, de los dimitos sin causa con más cuento que argumentos, de la guerra abierta de una nueva compra-venta tan bastarda como la anterior, de los números que cuadran pero que en el verde no se acierta una a derechas, de una afición que nunca falla y lleva al equipo en volandas, todo ese Valencia, necesitaba ganar en Villarreal por los puntos, que hacen falta por en