El Valencia va a cambiar por completo su historia y su destino con la firma del acuerdo con Goldman Sachs la semana que viene. Son 550 millones de euros a 28 años, con el 5,5% de interés anual, y con la seguridad de terminar el Nuevo Mestalla, que será la máquina económica de la entidad y quien pague ese préstamos, con todo lo que conlleva, en las próximas décadas. Y eso, por más que queramos insistir en lo contrario, es una buena noticia.