España es valencianista, ni madridista ni barcelonista, y es que después de ver cómo "grandes" periodistas nacionales, de la capital o de medios de la misma, se tiraban las manos a la cabeza por la derrota del Valencia en Vitoria, cómo estaban preocupados y se rasgaban las vestiduras, con hondo pesar porque los de Voro habían caído contra el Alavés, cómo hasta casi lloraban por esos puntos perdidos, no cabe otra explicación que un valencianismo interior que no conocían, que lo llevaban oculto, que lo han sacado a la luz después de mucho luchar contra sus