Marcelino García Toral apostó desde su llegada por dar oportunidades a todos los futbolistas de la plantilla, durante una fase de la temporada la fórmula funcionó, pero lo cierto es que cuesta ver en el Valencia una idea definida de juego y los constantes cambios no han ayudado. Las lesiones han sido una de las razones por las que el técnico tuvo que variar demasiado sus alineaciones, pero llegados a este punto de la campaña el equipo debe definirse y encontrar un once tipo que sufra pocas variaciones.
El Valencia es tercero en La Liga a la espera de lo que haga el Real Madrid en su partido aplazado ante el Leganés. La victoria en Málaga anestesió las posibles críticas que habría recibido el Valencia en caso de no llevarse los tres puntos, pero también sirvió para esconder los problemas del equipo. No se trata de lanzar el manido debate sobre si es mejor jugar mal y ganar o hacerlo bien y no sumar.
Marcelino García Toral apostó desde su llegada por dar oportunidades a todos los futbolistas de la plantilla, durante una fase de la temporada la fórmula funcionó, pero lo cierto es que cuesta ver en el Valencia una idea definida de juego y los constantes cambios no han ayudado. Las lesiones han sido una de las razones por las que el técnico tuvo que variar demasiado sus alineaciones, pero llegados a este punto de la campaña el equipo debe definirse y encontrar un once tipo que sufra pocas variaciones.
El Valencia es tercero en La Liga a la espera de lo que haga el Real Madrid en su partido aplazado ante el Leganés. La victoria en Málaga anestesió las posibles críticas que habría recibido el Valencia en caso de no llevarse los tres puntos, pero también sirvió para esconder los problemas del equipo. No se trata de lanzar el manido debate sobre si es mejor jugar mal y ganar o hacerlo bien y no sumar.