Ferran Torres realizó un buen partido ante el Mallorca y respondió a la confianza concedida por Marcelino, existían muchas dudas ya que la lesión de Piccini dejaba la banda derecha del equipo en jaque. El valenciano jugó de extremo y fue de menos a más durante el encuentro, disfrutando de una gran ocasión que en el caso de haber terminado en gol habría levantado a la grada.