Albert Celades ha conseguido ganarse el crédito del vestuario y la afición en poco más de un mes, ha hablado poco y tuvo que hacer frente a un calendario terrorífico desde su llegada, pero el equipo ha respondido en escenarios importantes. No se trata de hacer comparaciones ni valorar ahora la decisión de despedir a Marcelino, ya está todo dicho sobre esa cuestión y está claro que los tiempos de ejecución fueron muy equivocados.