Mestalla vivió una noche de gran alegría ante el Lille, se comenzó muy mal pero el partido terminó a lo grande y con un festival de goles. La lesión de Cheryshev fue una de las claves del encuentro ya que permitió que Ferran Torres saltara al terreno de juego. El valenciano salió con ganas, eléctrico y valiente, desbordó una y otra vez por banda derecha y se convirtió en un mal sueño para la defensa rival.