En solo cinco meses el Valencia ha vivido una auténtica revolución inesperada, queda muy poco del equipo que alzó la copa en Sevilla aunque la mayoría de jugadores sean los mismos. El proyecto ha dado un giro radical que pocos comprenden, y lo que es peor, nadie sabe el rumbo que Peter Lim adoptará en el futuro.
El Valencia tiene que mejorar en la faceta defensiva, pero está claro que el equipo ha ganado en pegada respecto a la pasada temporada. A los jugadores que ya había en el proyecto se ha unido un tipo de delantero diferente, Maxi Gómez no es tan participativo en el juego como otros futbolistas pero lleva el gol en la sangre, justo lo que le faltaba al Valencia. Ante el Sevilla volvió a fabricarse una gran ocasión de la nada (con la colaboración de Kang In Lee).
El director deportivo del Valencia, real y absoluto, no ha cambiado en cinco años. Se llama Peter Lim y es el que siempre, y siempre es siempre, ha tenido la última palabra, y en algunas ocasiones la primera, sobre los fichajes del equipo, tanto de jugadores como de entrenadores. Negarlo o disfrazarlo no tendría sentido, porque él tampoco se ha tapado de tal cuestión en este tiempo.
En solo cinco meses el Valencia ha vivido una auténtica revolución inesperada, queda muy poco del equipo que alzó la copa en Sevilla aunque la mayoría de jugadores sean los mismos. El proyecto ha dado un giro radical que pocos comprenden, y lo que es peor, nadie sabe el rumbo que Peter Lim adoptará en el futuro.
El Valencia tiene que mejorar en la faceta defensiva, pero está claro que el equipo ha ganado en pegada respecto a la pasada temporada. A los jugadores que ya había en el proyecto se ha unido un tipo de delantero diferente, Maxi Gómez no es tan participativo en el juego como otros futbolistas pero lleva el gol en la sangre, justo lo que le faltaba al Valencia. Ante el Sevilla volvió a fabricarse una gran ocasión de la nada (con la colaboración de Kang In Lee).
El director deportivo del Valencia, real y absoluto, no ha cambiado en cinco años. Se llama Peter Lim y es el que siempre, y siempre es siempre, ha tenido la última palabra, y en algunas ocasiones la primera, sobre los fichajes del equipo, tanto de jugadores como de entrenadores. Negarlo o disfrazarlo no tendría sentido, porque él tampoco se ha tapado de tal cuestión en este tiempo.