Esa maldita y vieja sensación que uno tiene cuando el Valencia gana partidos y no era precisamente el plan que se tenía por parte de ciertos sectores. No es algo nuevo, al menos en mi cabeza, con lo que es posible que realmente lleve pasando tiempo, y no lo entendía hace 25 años, cuando empecé, ni lo hago ahora, cuando miro las cosas con una perspectiva que entonces no tenía.