Arriaga y Espí se reencuentran en Champions tras sus caminos divergentes

Amparo Blanes | 7 Nov 2026 | 20.08
facebook twitter Comentarios
Preferir Deportevalenciano en Google
Kervin Arriaga y Carlos Espí se saludan tras partido Champions League Real Madrid AEK
Kervin Arriaga y Carlos Espí se saludan tras partido Champions League Real Madrid AEK

Kervin Arriaga y Carlos Espí volvieron a cruzarse sobre el césped, esta vez en la Champions League. Dos exgranota cuyas trayectorias tras abandonar Orriols tomaron rumbos radicalmente distintos: uno rumbo a la élite blanca, otro hacia la aventura griega. El Real Madrid remontó en el Agia Sofía tras ir perdiendo dos veces, con Fede Valverde sellando la victoria sobre la bocina.

De la permanencia al Real Madrid: el viaje de Espí

Carlos Espí fue el arquitecto de la permanencia del Levante UD en las últimas temporadas. Por las gradas del Ciutat de València aún retumban sus zancadas y remates que salvaron al club de Orriols. Su fichaje por el Real Madrid por 25 millones de euros —el segundo traspaso más elevado de la historia levantinista— marcó el punto de inflexión de su carrera.

En el Agia Sofía, Espí entró en el minuto 86 por Bellingham cuando el partido parecía encaminado hacia el lado griego. Su presencia en el campo coincidió con el giro definitivo: Fede Valverde remató desde fuera del área para poner el triunfo blanco sobre la bocina. Una intervención breve, pero determinante.

Arriaga en Atenas: la otra cara de la moneda

Kervin Arriaga tomó camino diferente semanas después del traspaso de Espí. Las necesidades de caja del Levante obligaron a vender al mediocampista al AEK de Atenas. Sin embargo, su actuación en Champions no pasó desapercibida: cuajó una actuación notable pese a la derrota, acumulando un 97 por cien de pases acertados y nueve contribuciones defensivas.

Arriaga había sido pieza clave en la salvación levantinista. Desde larga distancia puso el 1-1 en Vigo en la antepenúltima jornada; luego cabeceó el 0-2 contra el Mallorca que aseguró la permanencia virtual. Su paso al fútbol griego no le ha alejado del nivel competitivo.

El reencuentro en la Champions

Tras el pitido final, los dos exgranota encontraron tiempo para charlar. Kervin, gestionado por Espí en ese momento, se llevó la camiseta de Mbappé como recuerdo de un encuentro que marcó el reencuentro de dos caminos que parecían haber divergido para siempre en la élite europea.

El Real Madrid confirmó su solidez en Europa. Arriaga y el AEK Atenas, por su parte, siguen buscando su lugar en una competición donde cada detalle cuenta. Dos historias levantinistas escribiendo capítulos distintos en la Champions League.