El Levante UD se enfrenta a un calendario exigente que le obligará a jugar lunes y viernes de la misma semana tras el próximo parón de selecciones. Luís Castro denunció la desigualdad en la distribución de partidos respecto a otros equipos de LaLiga, aunque prefirió no profundizar en los horarios concretos del choque ante el Racing de Santander.
Dos partidos en 72 horas
El Levante encadenará dos compromisos con apenas 72 horas de descanso, una exigencia que contrasta con el trato que reciben otros conjuntos de la competición. Castro no entró en detalles sobre el horario del partido frente al Racing, limitándose a señalar que "vamos a elegir quién juega lunes, es fácil", lo que sugiere rotaciones forzadas por el agotamiento.
Esta situación no es nueva en el calendario del equipo blanquiazul. El mes de octubre ya dejó un rastro de bajas: Enzo Bardeli y Manu Sánchez se lesionaron, mientras que otros futbolistas como Dela acumularon molestias que mermaron el rendimiento del equipo.
Castro critica la desigualdad de calendarios
El entrenador fue crítico con la gestión de horarios en LaLiga, aunque evitó hacer declaraciones específicas sobre el Racing. "Rara vez afecta a otros equipos de la competición", apuntó Castro en rueda de prensa previa al choque frente al Celta de Vigo, dejando clara su postura sobre una desventaja que el Levante sufre de forma recurrente.
La rotación de efectivos será clave para el Levante en las próximas semanas. Con una plantilla que ya acumula bajas y molestias, la necesidad de alternar jugadores entre lunes y viernes se convierte en un factor decisivo para mantener la competitividad.
Gestión de recursos en un mes exigente
Octubre dejó claro el coste físico de una campaña sin respiro. Las lesiones de Bardeli y Manu Sánchez, junto a las molestias en otros futbolistas, reflejan el desgaste acumulado. La llegada del parón de selecciones ofrecerá un respiro parcial, pero la distribución posterior de partidos amenaza con prolongar el problema.
El Levante afronta ahora una prueba de gestión: cómo mantener el nivel competitivo con un calendario que penaliza al equipo más que a sus rivales. Castro tiene claro que la rotación será inevitable, pero también que la calidad debe mantenerse en ambos encuentros.