El Valencia Basket respondió con autoridad a su tropiezo europeo. Apenas 48 horas después de caer 98-94 ante el FC Barcelona en el Palau Blaugrana por la Euroliga, los taronja se presentaron en Andorra y desplegaron un baloncesto de calidad para vencer 79-111 al MoraBanc en un partido que no dejó lugar a dudas.
Reacción tras el traspiés europeo
La paliza a domicilio llegó en el momento justo. El equipo de la Comunitat Valenciana no pudo con los azulgranas en Barcelona, pero en el Principado mostró una versión mucho más sólida. Ojo porque el margen de 32 puntos evidencia una diferencia abismal en el control del partido. Tras una derrota ajustada, este tipo de respuesta es oro puro para la moral del grupo.
Robertson y Corbalán cierran la puerta
Robertson y Corbalán fueron los encargados de sentenciar en el tramo final. El primero anotó un triple decisivo en el último minuto; el segundo metió una canasta de dos que dejó todo liquidado. Esos detalles de buen hacer ofensivo son los que marcan la diferencia en partidos de control.
McGriff ve la quinta falta
Se produjo la expulsión de McGriff tras cometer su quinta falta personal sobre Puerto. Perder a un interior en los minutos finales nunca es lo ideal, pero el resultado ya estaba encarrilado. Un dato menor en una noche de dominio claro.
El Valencia Basket regresa a la competición doméstica con una victoria de autoridad que permite olvidar rápido el sabor amargo de Barcelona. La siguiente cita llegará con el equipo recargado y con la confirmación de que sabe cómo reaccionar ante los golpes.