El Valencia Basket está en el punto de mira de la Euroliga para convertirse en franquicia de la competición. Chus Bueno, director general de la máxima competición europea, ha puesto públicamente al club taronja como uno de los candidatos más sólidos para dar ese salto histórico cuando se expanda el torneo a 24 equipos la próxima temporada.
Un pabellón de referencia en Europa
Las infraestructuras son uno de los pilares de la candidatura. "Valencia tiene uno de los dos o tres mejores pabellones de la competición, si no es el mejor", afirmó Bueno. El Roig Arena no solo cumple con los estándares de la Euroliga, sino que se ha convertido en un activo diferencial para el club. El proyecto lo está haciendo muy bien a nivel de infraestructuras en la élite europea.
Ese bagaje cuenta. El Valencia Basket no es un recién llegado a la competición. Ha demostrado consistencia y ha ganado credibilidad en el más alto nivel del baloncesto continental.
Solidez financiera con Juan Roig al frente
Pero la infraestructura no lo es todo. La estabilidad financiera es determinante para que la Euroliga otorgue una franquicia, y ahí el Valencia Basket también pasa el examen. "En cuanto a la propiedad, la misma es suficientemente fuerte con Juan Roig como para darnos tranquilidad financiera", explicó Bueno. La presencia del empresario valenciano como propietario es una garantía que la Euroliga valora especialmente en un proyecto de largo recorrido.
Ojo al dato: ser franquicia no es lo mismo que ser equipo participante. Significa estabilidad garantizada, voz en las decisiones de la competición y un status diferente al de los clubes que deben acreditar anualmente su participación.
La carrera por las franquicias arranca
La decisión no es inmediata. Los 13 propietarios actuales de la Euroliga tendrán que votarse en un plazo de uno o dos meses qué clubes aspirantes logran el estatus de franquicia. Valencia Basket no está solo en la carrera: otros candidatos europeos también aspiran a ese reconocimiento.
La expansión a 24 equipos y la adopción de un sistema de dos conferencias marcan un punto de inflexión en la historia de la Euroliga. Y en ese escenario, el Valencia Basket —con sus credenciales, su pabellón de referencia y la solidez de su propiedad— tiene argumentos para estar en la conversación final.
Francamente, la candidatura taronja pinta bien. Ahora toca esperar la decisión de los propietarios en las próximas semanas.