Valencia Basket afronta su segundo compromiso en Euroliga ante el Kosner Baskonia con una plantilla ajustada: cuatro descartes para completar una convocatoria de doce jugadores. El cuerpo técnico maneja 16 efectivos disponibles y se ve obligado a dejar fuera a Lucas Marí, Yankuba Sima, Mo Gueye y Álvaro Cárdenas.
La decisión llega después del debut taronja en Liga Endesa, donde el equipo cayó ante el iLERNA Lleida. Ahora toca competir en la máxima competición continental, donde cada plaza en convocatoria es oro puro.
Omari Moore regresa al proyecto
Omari Moore vuelve a la convocatoria tras haber descansado en el partido de Liga Endesa. Su regreso refuerza las opciones de rotación en un equipo que necesita gestionar esfuerzos entre dos frentes exigentes: la Euroliga y la competición doméstica.
La rotación es clave en esta fase temprana. Se aprovecha para mantener fresco a un plantel que, en las próximas semanas, alternará partidos de máxima exigencia con encuentros ligueros.
Los doce elegidos para Baskonia
La convocatoria se compone de TJ Shorts, Kam Taylor, Josep Puerto, Nate Reuvers, Mario Saint-Supéry, Dylan Osetkowski, Omari Moore, Armoni Brooks, Neal Sako, Gonzalo Corbalán, Nikola Mirotic y Jasiel Rivero. Un elenco que mezcla experiencia europea (Mirotic) con talento joven y polivalencia.
Corbalán, Puerto y Sako representan la cantera local. Brooks y Shorts aportan potencia ofensiva. Reuvers y Osetkowski, versatilidad defensiva. La estructura busca equilibrio entre ataque y defensa para competir en una Euroliga donde cada detalle pesa.
Gestión de plantilla en dos competiciones
La realidad del Valencia Basket pasa por navegar entre Liga Endesa y Euroliga sin poder alinear siempre a todos sus efectivos. Los descartes de Marí, Sima, Gueye y Cárdenas no son castigo: son parte de la lógica de una plantilla de 16 jugadores donde no todos caben cada jornada.
Este tipo de decisiones define el proyecto. Se prioriza la competitividad en la cita europea mientras se mantienen opciones en la liga doméstica. Queda por ver si esta estrategia de rotación y gestión rinde frutos en ambas competiciones.
El partido ante Baskonia es el siguiente test para medir el nivel taronja en Euroliga. Una competición donde el Valencia Basket quiere dejar constancia de que está para competir.