España cayó derrotada ante Mali por 82-73 en el segundo partido del Mundial femenino de Berlín disputado el sábado 5 de septiembre de 2026. Un resultado inesperado que llega apenas 15 horas después de que las españolas jugaran contra Alemania, lo que influyó en el rendimiento del equipo.
El combinado nacional ahora se juega la clasificación el próximo lunes ante Japón. Necesita ganar sí o sí para mantener vivas sus opciones de continuar en la competición.
Un primer tiempo desastroso desde el perímetro
El equipo español llegó al descanso por debajo en el marcador: 32-34. Pero lo más preocupante fue el rendimiento desde la línea de triples: 0 de 9 en la primera mitad. Apenas acertó desde los 6,75 metros, lo que limitó mucho la ofensiva.
También cometió errores en los tiros libres. Anotó solo 2 de 7 desde la línea de personal al descanso, un porcentaje que penalizó al equipo en momentos clave.
Mali aprieta en el tercer cuarto
El tercer cuarto fue decisivo. Mali amplió su ventaja y llegó al final de este período con un parcial de 53-63. España seguía sin encontrar ritmo ofensivo, especialmente desde el perímetro.
No fue hasta el tercer cuarto cuando Flórez anotó el primer triple español en el duodécimo intento del equipo. Demasiado tarde y demasiado poco.
Mali sentencia en el último cuarto
En los últimos diez minutos, el equipo africano fue implacable. Mali llegó a una ventaja de 15 puntos (68-53) que resultó insalvable. España intentó reaccionar, pero no tuvo suficientes recursos para remontar.
El quinteto inicial español estuvo formado por Iyana Martín, Maite Cazorla, María Conde, Raquel Carrera y Awa Fam. Sin embargo, el cansancio acumulado tras el partido anterior y los problemas ofensivos impidieron que el equipo encontrara su mejor versión.
Contexto: la gira de preparación
Paradójicamente, España se había impuesto a Mali por 39 puntos durante la gira de preparación previa al Mundial. El resultado de Berlín representa un cambio radical en la dinámica entre ambos equipos y subraya la importancia del descanso y la frescura física en competiciones de este nivel.
Ahora toca mirar al frente. El lunes, ante Japón, España no tiene margen de error. Es un partido de supervivencia en la competición.