El Valencia CF afronta la planificación de la temporada 2026-27 sin considerar a ningún futbolista como intocable. Carlos Corberán y la dirección deportiva che han adoptado la filosofía de que "nadie es imprescindible" para el proyecto valencianista.
Corberán evalúa toda la plantilla valencianista
La estrategia del técnico vasco pasa por analizar cada demarcación sin excepciones. Javi Guerra, que luce el dorsal número 8, no cuenta con el blindaje que otros veranos sí tuvo en Mestalla. "El jugador está comprometido y el club no siente la necesidad de marcar su nombre en rojo como sucedió otros veranos", confirman fuentes del club.
Esta nueva política contrasta con temporadas anteriores. Los fichajes Valencia CF de la pasada campaña, como el central neerlandés Justin De Haas y el mediocentro malí Aliou Dieng, también entran en esta evaluación general sin privilegios.
Movimientos confirmados en la portería che
Stole Dimitrievski ejecutará su opción de compra y continuará bajo los palos de Mestalla. El meta macedonio se ha ganado la confianza de Corberán tras una temporada sólida. Mientras, Julen Agirrezabala regresará al Athletic tras concluir su cesión.
Ron Gourlay, director de estructura deportiva, trabaja ya en los primeros movimientos. El interés por Andrés García, lateral derecho del Aston Villa desvelado el 18 de abril, sigue vigente para reforzar el costado diestro.
Salidas programadas y casos pendientes
Varios jugadores acabarán su vinculación el 30 de junio. Eray Cömert, Thierry Rendall y Renzo Saravia no renovarán sus contratos con el Valencia. Guido Rodríguez también concluye su etapa valencianista este verano tras no alcanzar un acuerdo de continuidad.
Los cedidos Unai Núñez, Largie Ramazani y Lucas Beltrán regresarán a sus clubes de origen. Baptiste Santamaria y Dani Raba no entran en los planes de Corberán para el próximo ejercicio, por lo que buscarán nuevos destinos.
Las noticias Valencia CF apuntan a una revolución silenciosa en Mestalla. Corberán quiere una plantilla totalmente comprometida con su filosofía de juego, sin distinciones ni privilegios que puedan generar problemas internos en el vestuario che.