Iker Losada ha repasado su experiencia en el Levante UD durante la temporada 2023-24, una campaña marcada por la incertidumbre y la lucha constante por mantenerse en Primera División. El futbolista de 24 años, cedido por el Real Betis, participó en el podcast 'Ese Podcast' donde desgranó los momentos clave de su etapa en el conjunto granota.
El peso emocional de la batalla por la salvación
Losada reconoció la dureza mental de una temporada en la que el equipo estuvo constantemente en puestos de descenso. "Me preguntaba todos los días cómo podía ayudar al equipo", confesó el jugador, evidenciando la presión que soportó durante meses. Esa obsesión por contribuir refleja el ambiente tenso que vivió el Levante en su lucha por no caer a Segunda División.
El cambio de entrenador fue determinante. Con la llegada de Luís Castro y el giro táctico al 4-2-3-1, Losada mejoró sustancialmente sus números. Pasó de ser una opción secundaria a un futbolista con más protagonismo, registrando 3 goles y 2 asistencias en la segunda parte de la temporada.
El golpe de la derrota 5-1 ante Villarreal
Pero no todo fue progresión. La derrota por 5-1 ante el Villarreal supuso un punto de quiebre emocional para la plantilla. "El día después de ese partido fue muy duro, nos dio el bajón", recordó Losada con crudeza. Ese resultado, en plena lucha por la permanencia, generó dudas sobre las opciones reales del Levante de salvarse.
Sin embargo, el equipo reaccionó. Y ahí es donde entra lo que el jugador denominó como "hacer la épica": "Queríamos hacer la épica y acabó sucediendo". La permanencia llegó tras una remontada que nadie esperaba en mitad de la temporada.
Vuelta a la pretemporada con el Betis
Losada ya está de regreso en Sevilla, donde realiza la pretemporada con el Real Betis bajo las órdenes de Manuel Pellegrini. Su contrato con el club verdiblanco se extiende hasta 2029, lo que deja abierta la posibilidad de futuras cesiones o de ganarse un hueco en el proyecto bético.
La experiencia en el Levante UD, aunque intensa y emocionalmente agotadora, le ha dado minutos de Primera División y la vivencia de una lucha real por la supervivencia en la élite del fútbol español.