El Villarreal abandona la Champions League tras perder 3-0 contra el Bayern Leverkusen, en una deslucida actuación que marca un hito negativo en la historia del club.
Despedida amarga en la Champions
El Villarreal no logra despedirse de la Champions League de forma digna, cayendo 3-0 ante un Leverkusen que no perdona. El equipo español, desincronizado y sin acierto, sufre una derrota contundente que deja un sabor amargo en sus seguidores. Tillman se luce con un doblete, aprovechando errores groguets, mientras Grimaldo cierra el marcador a pase de Lucas Vázquez, profundizando la herida amarilla.
Desconexión total en el campo
Desde el inicio, el Villarreal se muestra falto de intensidad y precisión, permitiendo a Tillman marcar el primer gol en el minuto 11. Los errores en la defensa y la falta de fluidez en el juego permiten al Leverkusen imponer su ritmo. El equipo español no logra reaccionar, sumando pérdidas y sin encontrar su mejor versión. La desconexión es evidente, con un Schick letal al rematar el segundo gol y Tillman completando su doblete antes del descanso.
Final trágico en Europa
En la segunda mitad, a pesar de algunos intentos, el Villarreal no logra enderezar el rumbo. Un penalti no pitado a favor de Pépé marca el inicio de un declive que culmina con el tercer gol de Grimaldo, sentenciando la peor participación europea del equipo español. El Leverkusen se muestra superior en todas las facetas del juego, dejando al Villarreal sin opciones y sumido en una profunda decepción. El cambio de Pépé, la entrada de canteranos y la desesperación de Comesaña reflejan la impotencia de un equipo hundido en el campo.