Una derrota dolorosa siempre hace daño a una afición y a una plantilla, pero si el entrenador del equipo sale a decir que han estado horribles y que sin intensidad y humildad no son nadie. Miroslav Djukic reconoció que el Valencia había hecho un ridículo importante ante el Espanyol: "Hemos hecho el ridículo. Todos estamos avergonzados, por lo menos yo. Tenemos que aprender de los errores y por lo menos igualar la intensidad del rival".