El Valencia golea hasta jugando de forma discreta, esa es la lectura que debe hacerse del partido ante el Leganés. El equipo vivió momentos de agobio en la primera mitad pero nuevamente volvió a ser letal cuando el partido lo precisaba. Tres puntos, tres goles y portería a cero, un bagaje de siete victorias consecutivas antes del parón. Mejor imposible.