El Valencia de Marcelino García Toral tiene la defensa más completa de toda la Liga española. Y es que hay poco equipos que puedan presumir de tener hasta 9 jugadores que pueden alternar en las distintas posiciones. Primero dos porteros de máximo nivel y confianza, porque Neto y Jaume son dos seguros en los que se tiene una fe ciega.
La euforia y la depresión del entorno del Valencia en pretemporada es un tema que se debe analizar, porque si cuando hay cosas en juego, en plena campaña, se ven cosas que pueden dar lugar a la vergüenza ajena, que eso mismo ocurra en plena etapa estival, con cambios, ajustes, fases de acoplamientos y partidos amistosos, es ya digno de un análisis profundo.
Gabriel Paulista está en deuda con el Valencia y con Marcelino García Toral, su gran valedor y el hombre que hizo lo posible para devolverlo a la Liga y que pudiera ser de nuevo importante en un club de nivel TOP. El año pasado jugó y mucho, 30 partidos de Liga, 29 como titular, para un total de 2.584 minutos de juego, a los que añadir otros 7 duelos de Copa del Rey, todos desde el comienzo, con 563 minutos más sobre el campo. Casi lo mismo que había jugador con el Arsenal en los dos años anteriores.
Cuestionar a Marcelino García Toral es un pecado mortal en el Valencia, y no hablamos de que se pongan en duda los planeamientos tácticos de los partidos, que se he hecho y también forma de la cultura sana del fútbol, sino que el hecho de dejar caer que su criterio a la hora de reforzar la plantilla no es bueno, o puede ser mejorable (algo que sin duda es, como todos), es algo que no se debería permitir. El técnico asturiano, por lo que sea, no quiere a Simone Zaza en el equipo, y se cuestiona.
El Valencia de Marcelino García Toral tiene la defensa más completa de toda la Liga española. Y es que hay poco equipos que puedan presumir de tener hasta 9 jugadores que pueden alternar en las distintas posiciones. Primero dos porteros de máximo nivel y confianza, porque Neto y Jaume son dos seguros en los que se tiene una fe ciega.
Gabriel Paulista está en deuda con el Valencia y con Marcelino García Toral, su gran valedor y el hombre que hizo lo posible para devolverlo a la Liga y que pudiera ser de nuevo importante en un club de nivel TOP. El año pasado jugó y mucho, 30 partidos de Liga, 29 como titular, para un total de 2.584 minutos de juego, a los que añadir otros 7 duelos de Copa del Rey, todos desde el comienzo, con 563 minutos más sobre el campo. Casi lo mismo que había jugador con el Arsenal en los dos años anteriores.
La euforia y la depresión del entorno del Valencia en pretemporada es un tema que se debe analizar, porque si cuando hay cosas en juego, en plena campaña, se ven cosas que pueden dar lugar a la vergüenza ajena, que eso mismo ocurra en plena etapa estival, con cambios, ajustes, fases de acoplamientos y partidos amistosos, es ya digno de un análisis profundo.
Cuestionar a Marcelino García Toral es un pecado mortal en el Valencia, y no hablamos de que se pongan en duda los planeamientos tácticos de los partidos, que se he hecho y también forma de la cultura sana del fútbol, sino que el hecho de dejar caer que su criterio a la hora de reforzar la plantilla no es bueno, o puede ser mejorable (algo que sin duda es, como todos), es algo que no se debería permitir. El técnico asturiano, por lo que sea, no quiere a Simone Zaza en el equipo, y se cuestiona.