El valencianismo está conjurado, la final europea de Bakú está a dos goles de distancia y la afición intentará marcar el primer gol paraa llevar en volandas los jugadores. En el Arsenal no hay confianzas ya que su situación deportiva no es la mejor y los recuerdos del Valencia son muy dolorosos. Los Gunners mordieron el polvo en la final de la Recopa de 1980 ante un Valencia que tocó el cielo en Bruselas.