La decisión clave de Peter Lim en el Valencia por encima de cuestiones deportivas concretas, y sin lugar a ninguna duda, es la inauguración del Nuevo Mestalla. Hay que vender las parcelas del actual estadio, un drama que llevamos padeciendo desde 2006, y que sigue sin ninguna solución a pesar de los distintos intentos que hemos vivido en este tiempo. Y sin eso sabemos que no viene todo lo demás, lo que complica mucho más las cosas.