Rubén Suárez anda con un enfado morrocotudo. No es sólo que el tema de su renovación continúe encallado, sino que se está contaminando. El club ha vuelto a pedirle paciencia al tiempo que a oídos del jugador llegan comentarios que lo empeoran todo. Que si pide demasiado, que si no puede exigir, que si raja de esto o aquello y un largo etcétera de dimes y diretes. Un cóctel explosivo al que se suma su escasez de minutos y la falta de sintonía con Juan Ignacio.
Si Juan Ignacio se va, ficharemos a otro. Es lo que vino a contestar Quico Catalán cuando le preguntaron por el futuro del técnico de Rabasa, tentado por varios clubes extranjeros. Un diagnóstico demasiado frío para quien ha llevado al Levante a las mejores cotas de su historia: “Aquí nadie es imprescindible ni se va a quedar en contra de su voluntad”.
Partido loco en el Molinón. El Levante ha perdido 3-2 ante el Sporting de Gijón cuando lo tenía todo de cara para ganar el partido. Los locales le remontaron dos veces el marcador a los hombres de JIM y terminaron llevándose el gato al agua.
El Levante se ha impuesto por 2-0 al Atlético de Madrid en el Ciudad de Valencia. Temporadón, no me sale otra palabra para definir cada machada de uno de los equipos con el presupuesto más bajo de toda la liga, sino el que más. Los hombres de Juan Ignacio Martínez han salido enchufadísimos al partido y fruto de ello ha llegado el primer gol en el primer minuto de juego y el segundo tanto en el minuto diez.
El partido de este domingo entre Levante y Atlético de Madrid, con Europa en juego, tendrá en Vicente Iborra un nombre propio. El futuro del de Montcada, unos de los buques insignia azulgrana, apunta cada vez más al Vicente Calderón. De ahí que todos los ojos vayan a estar encima de él. Y es que las noticias empiezan a correr como la pólvora y el Ciutat tendrá que pronunciarse.
Cinco goles más y Arouna Koné vuelve al Sevilla. Es la perversa cruz para el Levante del temporadón que está haciendo el delantero marfileño, que en Mestalla marcó su tanto número 13 entre Liga y Copa. Y es que una cláusula de su contrato estipula que si llega a 18, el club hispalense podrá renovarlo unilateralmente una temporada más. Un revés para los granota, que tienen un acuerdo privado con él desde el pasado verano por el cual se convertiría automáticamente en jugador de su propiedad si el próximo junio quedase libre.
Partido loco en el Molinón. El Levante ha perdido 3-2 ante el Sporting de Gijón cuando lo tenía todo de cara para ganar el partido. Los locales le remontaron dos veces el marcador a los hombres de JIM y terminaron llevándose el gato al agua.
Rubén Suárez anda con un enfado morrocotudo. No es sólo que el tema de su renovación continúe encallado, sino que se está contaminando. El club ha vuelto a pedirle paciencia al tiempo que a oídos del jugador llegan comentarios que lo empeoran todo. Que si pide demasiado, que si no puede exigir, que si raja de esto o aquello y un largo etcétera de dimes y diretes. Un cóctel explosivo al que se suma su escasez de minutos y la falta de sintonía con Juan Ignacio.
El Levante se ha impuesto por 2-0 al Atlético de Madrid en el Ciudad de Valencia. Temporadón, no me sale otra palabra para definir cada machada de uno de los equipos con el presupuesto más bajo de toda la liga, sino el que más. Los hombres de Juan Ignacio Martínez han salido enchufadísimos al partido y fruto de ello ha llegado el primer gol en el primer minuto de juego y el segundo tanto en el minuto diez.
Si Juan Ignacio se va, ficharemos a otro. Es lo que vino a contestar Quico Catalán cuando le preguntaron por el futuro del técnico de Rabasa, tentado por varios clubes extranjeros. Un diagnóstico demasiado frío para quien ha llevado al Levante a las mejores cotas de su historia: “Aquí nadie es imprescindible ni se va a quedar en contra de su voluntad”.
El partido de este domingo entre Levante y Atlético de Madrid, con Europa en juego, tendrá en Vicente Iborra un nombre propio. El futuro del de Montcada, unos de los buques insignia azulgrana, apunta cada vez más al Vicente Calderón. De ahí que todos los ojos vayan a estar encima de él. Y es que las noticias empiezan a correr como la pólvora y el Ciutat tendrá que pronunciarse.
Cinco goles más y Arouna Koné vuelve al Sevilla. Es la perversa cruz para el Levante del temporadón que está haciendo el delantero marfileño, que en Mestalla marcó su tanto número 13 entre Liga y Copa. Y es que una cláusula de su contrato estipula que si llega a 18, el club hispalense podrá renovarlo unilateralmente una temporada más. Un revés para los granota, que tienen un acuerdo privado con él desde el pasado verano por el cual se convertiría automáticamente en jugador de su propiedad si el próximo junio quedase libre.