Si comercialmente el fichaje de John Terry está justificado, deportivamente más todavía. El defensa es ya un veterano que va camino de cumplir 32 años, pero su rendimiento sobre los terrenos de juego no se ha visto resentido. Mantiene un estado físico envidiable y es resistente a las lesiones, lo que le convierte en un defensa capaz de jugar una gran cantidad de partidos a lo largo de la temporada manteniendo siempre un alto rendimiento.