Hace unas semanas Quico Catalán informó a Manolo Salvador de que existían muchas posibilidades de que Iborra abandone el Levante el próximo verano. Sus agentes no quieren actuar a espaldas de club y por ese motivo le trasladaron el interés que varios equipos han mostrado por sus servicios y la realidad de que será muy complicado evitar su marcha, ya que algunos de ellos hasta están dispuestos a pagar los seis millones de euros que marca la cláusula.