El Hércules de Alicante vivió su último partido en primera división con una situación tensa en la grada.
El descenso a segunda división y la mala actitud de algún miembros de la plantilla en las últimas jornadas, pusieron en pie de guerra a las peñas del conjunto blanquiazul que quisieron demostrar su malestar con la entidad.
Muchos aficionados, tal y como se había acordado, entraron 15 minutos tarde al estadio en señal de protesta para seguir mostrando su disconformidad con pitos y abucheos desde sus localidades.