En el Valencia no hemos empezado a sufrir todavía, esa es la verdad, porque aunque lo estamos pasando peor que mal, lo cierto es que lo duro empieza cuando ya tienes algo que perder. Han sido seis meses en descenso, nada menos que seis, y ahora hemos podido salir, es decir, antes estábamos hundidos y ahora podemos pelear por defender algo, aunque sea esa mísera quinta posición por la cola que, ahora mismo, es oro puro.