El Valencia cerró el año con un sabor muy amargo, el equipo se mantiene en la parte alta pero durante el último mes ha dejado escapar tres oportunidades magníficas para marcar diferencias. Se encaja gol en todos los partidos y además no se consiguen materializar las múltiples ocasiones, en el próximo encuentro liguero no estará Simone Zaza y habrá que volver a improvisar.