La delantera del Valencia necesita un análisis profundo, el equipo genera muchas ocasiones pero es incapaz de materializarlas, ante el Chelsea los ingleses se fueron vivos por la falta de acierto de los hombres de ataque, y en una competición como la Champions es algo que se penaliza mucho. Repasamos el rendimiento y el momento de los delanteros del equipo.
Rodrigo Moreno
Rodrigo Moreno es el factor diferencial de este Valencia, juegue mal o juegue bien, porque es el único tipo que puede hacer mil cosas diferentes en distintos sitios del campo, y tiene una calidad que une a su despliegue físico, que le hace valer 60 millones de euros, o más, siendo un punta que no tiene especialmente gol.
El Valencia sufrió un duro golpe en su regreso al Benito Villamarín, esta vez el estadio sevillano no fue talismán y el equipo se dejó un punto en la última jugada del encuentro. Hay que realizar un análisis en frío y aunque Celades no acusó a la falta de intensidad, es cierto que varios jugadores no estuvieron en el campo. El hecho de tener que recibir al Chelsea en unos días pareció afectar a los futbolistas, y tras el gol de Maxi es obvio que el Valencia se relajó y terminó dando al rival demasiados minutos.
La delantera del Valencia necesita un análisis profundo, el equipo genera muchas ocasiones pero es incapaz de materializarlas, ante el Chelsea los ingleses se fueron vivos por la falta de acierto de los hombres de ataque, y en una competición como la Champions es algo que se penaliza mucho. Repasamos el rendimiento y el momento de los delanteros del equipo.
Rodrigo Moreno
Si Rodrigo Moreno tuviera gol sería uno de los mejores jugadores del mundo. Pero es delantero, está negado este curso cara a la portería contraria, y eso le penaliza por encima de cualquier otra cuestión que se pueda plantear.
Rodrigo Moreno es el factor diferencial de este Valencia, juegue mal o juegue bien, porque es el único tipo que puede hacer mil cosas diferentes en distintos sitios del campo, y tiene una calidad que une a su despliegue físico, que le hace valer 60 millones de euros, o más, siendo un punta que no tiene especialmente gol.
El Valencia sufrió un duro golpe en su regreso al Benito Villamarín, esta vez el estadio sevillano no fue talismán y el equipo se dejó un punto en la última jugada del encuentro. Hay que realizar un análisis en frío y aunque Celades no acusó a la falta de intensidad, es cierto que varios jugadores no estuvieron en el campo. El hecho de tener que recibir al Chelsea en unos días pareció afectar a los futbolistas, y tras el gol de Maxi es obvio que el Valencia se relajó y terminó dando al rival demasiados minutos.