Peter Lim no va a vender el Valencia ni con toda la presión social del mundo encima. Ni si quiera cuando Mestalla esté abierto de nuevo, y lleno. Es una opinión personal, basada en el histórico de Meriton en el club, y en que el máximo accionista vive a 12.000 kilómetros de distancia. Pensando mal, hasta la puede venir bien tener a alguien como Anil Murthy, que atrae hacia sí mismo todos los palos del mundo con ese carácter provocador que no lleva a ninguna parte.