Recuerdo cuando el Piojo López fichó por el Valencia, porque fue el verano que yo empecé en Onda Cero, en la radio, justo hace 20 años. Era un chaval, del 74 como yo, en una ciudad nueva, en un país diferente, montándose una casa con la ayuda de sus padres. "Pues mi padre monta cortinas", le dije, y fue él quien se las hizo, igual que a Ayala, Juan de Dios Crespo o Lubo Penev. Teníamos una buena relación, como todos los que teníamos la misma edad en aquel tiempo: Mendieta, Javi Navarro, Iñaki Hurtado, Sietes, José Ignacio...