“El Valencia, finalista de la Copa de Europa”. Soy de esa generación de periodistas afortunados que tuvo la inmensa suerte de estar en el Nou Camp el día que nos clausificamos por primera vez para el partido más grande del mundo a nivel de clubes. No creo que fuera un sueño, porque realmente esa opción jamás había estado en mi cabeza hasta justo aquel día. Fueron días increíbles hasta ir a París.