El magnate aterrizó en torno a las diez de la mañana en el aeropuerto de Manises, en vuelo privado. Allí estaba preparada la comitiva para recibirle, encabezada por Amadeo Salvo y Lay Hoon.
Peter Lim aterrizó en la terminal vestido de manera informal, con un polo negro, zapatillas oscuras y unos vaqueros. Siempre sonriente, el magnate se montó en la furgoneta de alta gama que el club ha puesto a disposición de su familia para desplazarse por la capital del Turia.