A pesar de la victoria ante el Ebro el Valencia ofreció una imagen muy pobre en su debut en la Copa del Rey, se esperaba un encuentro sencillo y las circunstancias no pudieron ponerse más favorables después de que el rival se quedara con diez hombres. Marcelino reconoció que el objetivo era dejar encarrilada la eliminatoria pero sobre todo que el equipo no sufriera contratiempos de cara al encuentro del sábado ante el Girona.