“Vamos a recuperar el Valencia”. El grito de guerra de alguno que anda muy despistado sigue sonando, y lo más curioso de todo es que tiene eco, porque hay gente que se sigue creyendo esta falacia. Al menos parece que ya hemos terminado con el “lo vamos a echar”, con el que se pretendía encender los ánimos del personal no hace demasiado.