Las estadísticas históricas son peligrosas, sobre todo cuando son favorables y señalan una buena racha ante un equipo concreto. Por ello hay que cogerlas como dato orientativo y por supuesto no dar por hecho el triunfo pese a que los números sean muy favorables. Este es el caso del Valencia ante el Celta, desde que el equipo gallego venció 1-4 en una noche copera muy negra para el Valencia en 2017, no han sido capaces de llevarse los tres puntos de Mestalla y solo empataron una vez.