Marcelino García Toral sigue siendo previsible, lo es su Valencia en el terreno de juego y el técnico en las ruedas de prensa. El gol de Piccini ante el Huesca provocó una explosión de júbilo y respiro en Mestalla, pero no debe tapar las carencias que tiene el equipo. Cuando el Valencia marcó en la primera mitad la reacción fue muy negativa, el Huesca salió decidido en la segunda parte y encontró el premio con un penalti inocente de Carlos Soler.