Reducir la cantidad de goles encajados ha sido una obsesión de los entrenadores del Valencia en los últimos años. Marcelino fue tajante en esta cuestión y aunque las cifras mejoraron en su primera campaña trabajó a conciencia para que el equipo mejorara en la temporada del centenario. Tras su marcha volvieron los problemas, sobre todo lejos de Mestalla. El Valencia cerró la 2019-20 con 53 goles encajados y los defectos no se solucionaron un año después, temporada en la que se repitieron cifras.