“No hay que judicializar el Valencia”. Lo hemos escuchado muchas veces, es posible que lo hayamos dicho también, y en la conciencia de cada cual estará si esto es más que una frase o no. Hay cuestiones y cuestiones, y eso no lo podemos poner en duda. Determinadas cosas deben pasar por los juzgados, porque por desgracia, es la única forma de que queden claras. Y de que se depuren responsabilidades, que siempre es la otra parte de la derivada.