Un análisis de la plantilla del Valencia 20/21 nos lleva, sin andar demasiado, a la conclusión de que todas las apuestas que se hacían en verano tenían que salir bien o muy bien, y que como fallara lo más mínimo, el castillo de naipes se caía a toda velocidad. Y pasadas 15 jornadas de Liga, es el contexto en el que estamos, ni más ni menos. Si miramos en todas las lineas, nos encontramos con que el plan no ha salido, o que era otro, o que siempre nos pasa algo para no poderlo llevar a cabo, y eso penaliza.