Nos vamos a Sevilla, camino de la final de la Copa del Rey. Somos un grupo de 15 amigos, que ya se nos quedó pendiente todo eme 2019, pero que este año no hemos fallado. No todos tenemos entradas, pero vamos a ir igual, porque una final es una final, hay que vivirla, y eso no tiene precio. Llevamos varios niños, y creo que, aunque no lo hemos hablado entre nosotros, esa es la máxima ilusión que tenemos de cara a este partido.