El Valencia debe cuadrar sus cuentas, y si para ello debe vender activos y desprenderse de fichas, por supuesto que tiene que llevarlo a cabo. Otra cosa es que hagamos las cosas a las bravas y sin dar explicaciones, y sobre todo, que se deje sembrada la duda de si algunas cosas han ocurrido por temas personales y no deportivos, aunque la base económica se puede discutir menos.