Si yo fuera Mosquera, renovaría por el Valencia, seguiría creciendo, y en uno o dos años vería cuáles son mis mejores opciones, deportivas y económicas. Y no se habría perdido nada, no habría dejado de ganar dinero y su situación seguiría siendo absolutamente privilegiada. Y sé que esto, igual que yo, lo sabe Sergio Barila, su agente, que también debe estar contemplando todas las posibilidades, especialmente las malas, y eso también hay que comprenderlo.