Costó cinco partidos y casi 400 minutos, pero David Barral fue el encargado de anotar el primer gol casera este año en Orriols, para abrir un partido muy disputado en el que el Levante se trabajó la victoria hasta el último minuto.
Alcaraz contó para ello con una línea de zagueros de mayores garantías, con el regreso de la pareja de centrales titular hasta la lesión de ambos. Vyntra y Navarro aportaron solidez a la retaguardia, asistidos por un Mariño muy sobrio bajo palos.